AMORES DE PLÁSTICO.

“Una reflexión desde la Psicosomática Clínica sobre las relaciones de pareja”

Sin duda el amor de pareja es un anhelo natural en el ser humano, pero entender los mecanismos que nos llevan a vivenciar relaciones saludables o tóxicas deben ser tenidos en cuenta.

Las relaciones de pareja son estadíos donde dos personas se relacionan y obtienen placer y armonía en compañía del otro o por el contrario se vivencia el dolor y la incomprensión mutuas.

Saber elegir a la persona adecuada es todo un arte, puesto que al principio de la relación estamos “ciegos” para ver a otro como realmente es.

El fenómeno de la proyección es la primera de las cosas que tenemos que tener en cuenta a la hora de tener una relación, nuestra mente proyecta sobre el otro todas las cualidades y virtudes que buscamos en una persona, es como si lleváramos unas gafas puestas que solo nos hacen ver aquello que encaja con nuestro sistema de valores y creencias, sencillamente vemos y escuchamos solo lo que nos conviene, es como si nuestro cerebro solo pusiera la atención en los detalles positivos y obviara los negativos.

Cuando comenzamos una nueva relación lo hacemos llenos de esperanza y fantasías que, con el tiempo, al igual que un castillo de naipes, se desmoronaran delante de nosotros cuando ya sea demasiado tarde. Solo cuando vemos y aceptamos al otro en su totalidad es que podemos dar la relación por estable siempre y cuando esa relación nos aporte energía, bienestar y equilibrio, si no..ojo porque podríamos estar inmersos en una relación potencialmente tóxica.

La idea de amor romántico es una autentica “estafa”, y esto es así porque esta falsa idea del amor nos lleva a pensar que el otro es el que viene a resolvernos nuestras carencias o frustraciones, lamentablemente esto no es así, creer que el otro es alguien con quien por fin vas a ser feliz es un error garrafal, las relaciones saludables comienzan siempre con uno mismo, la falta de conocimiento de uno mismo, así como la inmadurez emocional pueden llevarnos una y otra vez a vivir desengaños amorosos.

En mi practica diaria dentro de la clínica escucho muchas historias de desengaños amorosos, pero esos engaños la mayoría de las veces provienen de nuestro propio auto-engaño al pasar por alto las señales que no supimos ver antes de embarcarnos en esa relación.

Una de las cosas más importantes a tener en cuenta a la hora de adentrarnos en una relación es detectar como nos sentimos cuando estamos con esa persona si nos sentimos plenos, llenos de energía, si podemos ser nosotros mismos en todo momento o si por el contrario nos sentimos disminuidos en nuestros niveles de energía o coartados en mostrarnos tal cual somos.

Muchas veces la sed de intimidad y cariño nos hacen pasar por alto estos “detalles” y nos abocan a una relación inevitablemente tóxica.

Si en nuestro curriculum amoroso existe un innumerable cúmulo de fracasos amorosos quizás es tiempo de revisar nuestros ficheros amorosos y ver que denominadores comunes se han repetido de alguna forma u otra en nuestras vivencias.

Muchas veces la baja autoestima ha estado presente y ésta nos ha conducido a relaciones poco saludables o tóxicas, si en nuestra infancia no hemos recibido el debido cariño y respeto por nosotros, es muy probable que en la edad adulta sea nuestro niño/niña interiores hayan elegido a las personas equivocadas.

Veréis, si tenemos un niño/a interior heridos iremos por la vida mendigando inconscientemente el amor que no hemos recibido en la infancia y esto nos llevará a tolerar comportamientos dentro de la relación que nos causarán mucho dolor emocional.

Para poder tener una relación saludable es importante tener unos niveles de autoestima elevados, si en tu infancia no has recibido el amor suficiente es necesario que hagas un trabajo terapéutico profundo con tu niño/niña interiores pues, si este arquetipo no está bien integrado, será él el que dirija tus relaciones llevándote a elegir precisamente ese tipo de personas que no pueden darte el amor y el cariño que necesitas. En verdad es esta vibración de carencia de amor la que hace que atraigas personas distantes, ausentes o incluso mal tratadores psicológicos….físicos etc.

La sed, la carencia de amor y cariño están detrás de muchas relaciones tóxicas.

Hace falta mucho valor para reconocer nuestros propios agujeros y fugas emocionales, pero si te das el valor suficiente para mirar tus heridas lo que puedes lograr es una vida en mayor armonía. La primera relación de amor es la que tienes contigo mismo.

Cuando provenimos de familias disfuncionales donde nuestros propios padres fueron desgraciados en su relación, nosotros como niños, grabamos estas experiencias como reales a modo de programas de funcionamiento, creando en nuestra psique la creencia de que el dolor y el sufrimiento son normales dentro de la relación de pareja, pero esto en verdad no es así.

El amor, para que sea amor, no debe causarnos sufrimiento, es así de sencillo, si sufres no es amor, es dependencia o coodependencia.

La dependencia es la causa de muchos desordenes amorosos, dependemos del otro para estar bien, para ser felices, para estar completos, esto es una autentica estupidez, el amor nada tiene que ver con esto, ni tampoco con lo que Hollywood o Disney nos han contado.

Respecto del amor nos han contado muchas mentiras, madurar significa verlas, asumirlas y a partir de ahí construirnos sobre nuevas realidades, tener una pareja, casarse, tener hijos no tiene porque ser el camino de cada individuo, la verdadera felicidad se construye desde tus propios cimientos, al fin y al cabo eres tu quien estás contigo mismo 24 horas 365 días, la verdadera conquista del ser humano es soltar las cadenas que nuestro propio “ego” nos echa al cuello, aprender a amarnos a nosotros mismos nos puede dar una buena base sobre la que consolidar nuestra propia felicidad y armonía interna, si en el camino encontramos a alguien con quién compartir nuestra propia felicidad será maravilloso, pero si no….alegrate aún más porque eso significa que el universo te da tu espacio y tiempo para que descubras el ser tan maravilloso que YA ERES!

Surá Lillo

Life Coach

Coach en Psicosómatica Clínica y Humanista

Máster en Terapia de Obsidiana

www.mujerdespierta.com

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