EL AUTOSABOTAJE: “CUANDO EL ENEMIGO ESTÁ EN TU MENTE”

“Aprender a hacerse  bien a sí mismo es a veces más difícil que hacer el bien a otros” J. Lennon

Parte del recorrido que tenemos que transitar para conquistarnos a nosotros mismos, es conocer nuestro lado más oculto, más intimo, nuestro inconsciente.

Nos ocurre a menudo en nuestras vidas que, cuando realmente queremos lograr algo externo, metas, retos… nos vemos sobrepasados por nuestro dialogo interno de pensamientos limitantes y  negativos. Cuando vivimos nuestra vida frustrados porque no obtenemos la vida que desearíamos vivir estamos siendo víctimas de nuestros saboteadores internos.

Ante estas situaciones nos vemos sobrepasados por el miedo, la culpa, desconfianza…imposibilitando que hagamos aquello que deseamos hacer. Este sería un momento en el cual nuestros saboteadores internos entran en acción.

Dentro de cada persona existen 2 personajes diferentes, dos fuerzas contrarias que generan tensión entre sí. Imaginemos que nuestra mente es un armarito y que dentro de cada cajón viven estas 2 diferentes personalidades.

El del cajón de arriba estaría “Don perfecto” como un perro guardián, es la voz de tu consciencia que te dicta que es lo que se supone que deberías estar haciendo, que deberías haber hecho…es la voz de los mandatos, deberes, de las obligaciones impuestas. La formación de este perro guardián se produce en la infancia y adolescencia, son los valores morales, sociales que nos han inculcado.

El “perro guardián Don Perfecto” ejerce de policía interno que protege los “deberías esto, deberías lo otro”. El arquetipo de esta figura sería el controlador moralizador represivo. Cada uno de nosotros conoce esa voz íntima interna.

Nuestro juez interno puede ser muy dañino, la auto critica y censura provoca mucho malestar interno, la no aceptación de lo que somos.

Desde la visión de la Psicosomática Clínica muchas enfermedades auto inmunes tienen como origen la desvalorización de lo que soy, al auto atacarme a mí mismo  de forma reiterada, envío un mensaje a mi cerebro para que genere más defensas, ya que es un ataque a mí mismo. Es importante tener a raya a este guardián no consiga amargarnos la vida.

Cuando los “deberías” no se cumplen entramos en un conflicto interno que se disfraza de ansiedad o angustia. La cara b de la rigidez mental.

Al perro guardián lo detecto cuando siento que lo que hago en determinada situación no es suficiente, cuando mi grado de auto exigencia es exagerado, cuando me juzgo por lo que hago, cuando me comparo con otros, cuando me siento culpable porque no estoy dando todo lo que tengo.

En el piso de abajo esta el “perro guardián Instintivo”, el que lucha por cumplir con nuestros instintos, deseos, necesidades por aquellas cosas que recibimos cuando éramos pequeños. Amor, afecto, atención, vinculo, contacto..

El perro sabueso del sótano, el instintivo, controla también pero de un modo más pasivo, nos sabotea olvidándonos de las cosas, fracasa, aplaza las tareas, se confunde, nunca se compromete. El perro del sótano está detrás de los:”Me da pereza”, “No puedo”, “Me supera”, “No voy a saber hacerlo bien”, “me va a volver a pasar lo mismo”, “no creo en nada”. El disfraz del perro del sótano es la apatía, pereza, victimismo, la inseguridad, la falta de fe y de dirección.

Cuando estos dos personajes entran en conflicto, el individuo siente una gran exasperación, es como si deseara realizar algo y a la vez se sintiera incapaz de hacerlo, es un doble apremio entre lo que debo hacer y lo que siento. La sucesión de esta tensión de fuerzas contrarias genera la fragmentación de la personalidad, que dividida, se muestra agotada de las luchas y el estrés que estás mismas generan.

Esto produce un estado de ansiedad semi-permanente.

Actualmente vivimos en mundo que gira muy rápido donde los valores que imperan son ideales tan inalcanzables para muchos que el mero hecho de no poder alcanzarlos puede generarnos mucho estrés.

Cuando en tu vida vivas inmerso en preocupaciones, obligaciones, auto critica, auto censura…es el momento de conocer a estos dos inquilinos que cohabitan contigo, conocerlos te puede ayudar a bajar el estrés mental, porque como decía CG Jung, poner luz en la sombra es sanador.

A veces traemos programas muy rígidos familiares que nos dificultan alcanzar nuestras metas, muchas de esas memorias han sido transmitidas a modo de valores, si a esto le unimos los altos estándares sociales, tenemos sufrimiento innecesario para rato.

Si quiero saber qué aspectos podría mejorar en mi vida lo primero que debo preguntarme qué es lo que más miedo me da. Detrás de todo lo que temo está mi saboteador interno.

Cuando tenemos miedo tendemos a paralizarnos, el miedo puede gobernar aéreas de mi vida y dejarme inmóvil dejando pasar las oportunidades de mi vida, la famosa frase de “más vale lo bueno conocido que lo malo por conocer” está detrás detrás de este auto sabotaje.

Si sentimos miedo nos perdemos vivir en el presente, el miedo es una emoción diseñada para nuestra supervivencia, está bien, pero a veces ocurre que  ante las novedades, ante lo que no puedo controlar, el miedo suele aparecer, hasta cierto grado es normal experimentar cierta dosis de temor ante una nueva experiencia, pero ojo, este no debe controlar nuestra vida, los miedos como tal son humo, son construidos por mi mente en base a lo heredado y lo vivido.

Los miedos se pueden superar, basta con enfrentarlos y confiar.

Donde muchas veces aparecen los saboteadores internos es el las relaciones. El miedo a enamorarnos por ejemplo, este es un terreno bien abonado para nuestros saboteadores, hay personas que padecen la “filofobia” que es el miedo a relacionarse con otro, miedo a enamorarse. Estas personas suelen sabotear inconscientemente sus relaciones, generalmente toman la huida como vía de escape.

El miedo al éxito, muchas personas bloquean sus carreras profesionales justo antes de un ascenso o mejora sustancial, el miedo los paraliza. Son  personas que temen ser juzgados o dañados si salen a primera línea de playa.

Miedo a ser uno mismo, uno teme ser quien es realmente por el miedo a ser rechazado. Vivimos en una sociedad que todo lo que se sale de lo normal es raro, peligroso, el bullyng está detrás de esta creencia. La singularidad de cada individuo debe ser premiada y no censurada, el perder el miedo a ser uno mismo es una de las grandes conquistas que un individuo puede hacer por sí mismo.

Para llegar a ese punto ese individuo ha recorrido un camino por el campo con sus perros saboteadores, los ha conocido bien y finalmente a ha liberado sus cadenas. ¿Te atreves?

Recuerda tu eres el arquitecto de tu vida y siempre tu vida puede mejorar.

 

“Conócete a ti mismo, sobre todo tu sombra” CG Jung

Sura Lillo

Coaching en Psicosomática Clínica y Humanista (FPSCH)

Máster en Terapia con Obsidiana. (SITO)

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