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Concepción consciente: “Dando la bienvenida al espiritu del niño”. Surá Lillo

Publicado el Oct 15, 2009 por en Mujer Despierta, La Fertilidad Consciente, Relaciones de pareja, Terapia Psicoenergética con Obsidiana., Web Therapy | 0 comentarios

Dando la bienvenida al alma del niño.

CONCEPCIÓN CONSCIENTE

La aventura de ser padres requiere de nuestra total consciencia, estar embarazados ha de ser un viaje conjunto de la pareja consciente que comienza ya antes de la mera concepción, abordar esta etapa en plenitud nos exige un trabajo personal como hombres y mujeres adultos.

En la concepción, el  hombre y  la mujer, han de ser estimulados no solo desde el plano físico, sino también en el plano emocional, mental y espiritual. Esta unión es la unión de dos almas complementarias, que deciden evolucionar juntas. Deciden emprender un viaje juntas hacia la paternidad y la maternidad.

Así cuando dos personas del sexo opuesto deciden engendrar un bebé han de lidiar con un montón de factores que pueden dificultarles para concebir.

En el acto de la fecundación, el principio de vida, el óvulo (célula), cuando se une al esperma determina el momento en que dos destinos humanos se unen en uno, cada integrante de la pareja a aporta 23 cromosomas, cadenas de información que se unen. Cada cromosoma tiene genes compuestos de moléculas de ADN, conformando el elemento básico de la vida humana. El ADN determina nuestro aspecto físico, nuestro carácter. Las últimas investigaciones del Genoma Humano apuntan a descubrir que éste es el manual de instrucciones personal de cada individuo.

La secuencia de ADN se ha ido transmitiendo de generación en generación a partir de la rama femenina. Las células madre embriónicas están en la vanguardia de la vida humana y tienen la capacidad de transformarse en las diferentes modalidades de células que coexisten en el organismo. Aquí es donde empieza este milagro que es la vida!!!!
Pero para que ese ser cobre vida ha de encarnar una fueza que lo sostiene, un “anima” un alma. Para Carl Jung el “anima” es la energía libidinal, es la fuerza de la vida, nuestro lado femenino.

El libro “Los Nueve Peldaños” de Anne Givaudan & Daniel Meurois  explica  maravillosamente la experiencia que vive un Ser antes de encarnar.
Por eso, si comenzamos a entablar comunicación con esa alma antes de que nazca, podemos escuchar y sentir a ese ser, podemos permitirle la libertad de venir cuando sienta que es el momento apropiado. Nuestro hijo quiere venir, necesita venir con el amor y el respeto necesarios por su vida.

Ahora tenemos los medios para decidir desde nuestro ser si queremos ser padres o no. “El que viene”, está conectado  los padres desde 3 meses antes de la concepción. Puede sentir lo que sentís, si le amáis o le rechazáis, si os resulta una carga o es una bendición en vuestras vidas.

Por eso, el ser padres implica tu total entrega a tu papel de educador, de guía, hasta el resto de tu vida hacia ese ser que se encarna,  has de apoyarle con amor en todos sus procesos evolutivos.

Además, este nuevo ser sostendrá dos linajes genéticos, los paternos y los maternos. Puede que encarne más los de un progenitor que de otro, eso depende de la fuerza de esos genes, si son o no predominantes. En definitiva este nuevo ser se parecerá a ti pero viene con algo más, algo que le es regalado, por eso cada uno de nosotros somos únicos e irrepetibles. Tu hijo es un espejo donde tú te miras y  ves reflejado parte de tu linaje.

En el acto de la concepción ocurre la magia. Ambos padre y madre moldean el nuevo ser con sus pensamientos, con sus miedos y con sus ilusiones.

En el caso de la madre, al estar adherida a su bebe durante 9 meses y los 7 primeros años a su hijo, es de vital importancia que, como madres, sepamos encarnar nuestro papel de la forma más amorosa y armoniosa que podamos. Cuando un bebé nace en un hospital, bajo fármacos, de forma tediosa, en tensión, esta es una experiencia traumática tanto para el bebé como para la madre. La forma  más natural de parir de forma natural, en cuclillas o en el agua, rodeada de personas que te quieren de verdad, que te facilitan un entorno seguro y cálido para el nacimiento de tu hijo.

Las Doulas, mujeres que asisten a las mujeres en el embarazo y en el parto, están haciendo con esto un trabajo maravilloso en este sentido. El embarazo y el parto han de ser vistos no como una enfermedad sino como un proceso natural de la vida en sí misma,  donde confíanos  en la naturaleza y  en nuestro cuerpo.

En generaciones anteriores las mujeres parían en sus casas un gran número de hijos, hoy la mujer vive el embarazo y el parto con miedo hecho que debilita  sobremanera al ser que llega.

En las sociedades antiguas las mujeres de la comunidad ayudaban a la mujer a encanar el roll de “madre”, la sabiduría se traspasaba de madres a hijas y el acto de parir era asistido por mujeres experimentadas dándole a la “nueva madre” todo el apoyo necesario para esta etapa tan maravillosa.
El parto es un acto de “Renacer”, una iniciación para la madre y para el hijo en un primer lugar, para el padre le implica aceptar que el amor ha de ser compartido en el núcleo familiar.

Esta triangulación ha de vivirse desde el amor, donde el roll del padre es muy importante pues él es el encargado de velar por el bienestar de la madre en primer lugar para que ella pueda transmitir esa paz al bebé, ya que ella es su link directo con la vida.

Proveer lo necesario para que la madre viva esos procesos de la crianza en paz es de vital importancia. Muchas veces el hombre se siente rechazado puesto que ya no es el centro en la vida de su pareja y esto crea conflictos que afectarán al bebé. Cuando un ser llega la prioridad para el padre es velar por el bienestar de la mamá y del bebé, nada más. Como padre has de enfrentar este paso desde la madurez y no desde el niño herido que ya no tiene quien le cuide.

DINAMICA DE LA FAMILIA

Este cambio ha de tomarse con madurez y con consciencia, es un ciclo más de nuestra vida. Pasamos de ser hombres y mujeres a ser PADRES.
La crianza también debe proveer calor y seguridad al bebé, los co-lechos no son una moda de hippies, dormir con nuestros hijos les rodea de un halo de seguridad amor y confort necesarios para el crecimiento emocional y físico sano del bebé.
Concebir con consciencia, con ganas, con amor incondicional para el que llega nos abre una puerta a entender que la existencia en sí, es una magia y un misterio constante cuyas claves están dentro de nosotros.

Tu hijo no es de tu propiedad. Permítele que crezca en libertad con un adulto maduro o más como referente. Ambos padre y madre han de encarnar su femineidad y masculinidad equilibradamente. Si no hemos tenido buenas experiencias con nuestros padres debemos perdonar y sanar las heridas, si no, estamos condenados a repetir los mismos patrones.

Esta programación mental, puede impedirnos concebir ya que en nuestro fuero interno tenemos miedo a enfrentar la paternidad pues en nosotros hay un programa negativo al respecto. Aun arrastramos miedos ocultos.
Cuando hombre y mujer se reconocen en espíritu crean el marco ideal para crear una familia.

Una familia es un sistema, donde cada uno ocupa su lugar. Los padres deben servir de modelos a los hijos. Estar en nuestro propio equilibrio emocional es necesario para criarlos en armonía.
En las grandes ciudades la crianza se dificulta aún más, debemos crear modelos de crianza adaptados a cubrir las necesidades de nuestros hijos. Combinar trabajo y crianza solo es posible cuando permitamos la energía de la colaboración mutua.

Este espíritu de colaboración es propio en las mujeres, por eso, es bueno que las mujeres se junten y compartan sus experiencias, que se ayuden unas a otras. Esta ayuda siempre ha venido generacionalmente, de abuelos a padres de madres a hijas y de padres a hijos. Es necesario crear un nuevo modelo de crianza que beneficie a toda la comunidad.

EDUCACIÓN
Nuestros hijos piden que seamos maduros, conscientes, para que puedan tener una buena base para desarrollarse.
Algunos niños son auténticos maestros para sus padres. Ser humildes ante nuestros hijos cuando estos nos enseñen algo y nos permite comunicarnos con ellos desde el amor y del respeto. Educación no significa control, educar significa guiar.
Escuchar a vuestros hijos, ellos no son tontos por ser pequeños, solo necesitan de ti tu calor, tu amor, y confianza para que puedan desarrollarse con equilibrio.

Ellos entienden y experimentan su realidad a un nivel instintivo, de supervivencia. Ellos sienten cuando tú tienes dolor o rabia, ellos son UNO contigo, por eso cuando tu hijo llora puede ser por varias razones: porque tiene hambre, porque esta incómodo, porque tiene sueño, porque está asustado o porque percibe lo exterior y no tiene aun su mente para discernir si expresarlo o no, él expresa sin más sus necesidades, si algo va mal. Cuando tu hijo llore y no sepas porque mira a ver cómo estás tú. ¿Estás bien?
Algunos seres que están encarnando es este momento vienen con un código genético con un número mayor de hélices. Berrenda Fox, Médico Científica genetista estadounidense, ha investigado en su centro del Mount Shasta – California, los genes de algunos niños que están naciendo en los últimos años y ha podido constatar científicamente que estos niños superdotados tienen un ADN más evolucionado, que estos niños representan el cambio evolutivo que está teniendo la especie Humana.

La mutación de nuestra especie nos ha llevado a ser como somos hoy en día. Y el resultado de esa evolución todavía no es conocido por nosotros. Afirma Berrenda Fox en una entrevista que le hizo Patricia Resch.
Algunos de estos niños sometidos a estudio por la doctora Fox, mueven objetos con la mente y tienen el don de la telepatía entre otras cualidades.
Desafortunadamente estos niños no pueden integrarse en la sociedad, ya que la mayoría no estamos preparados para aceptar estas habilidades. Si estos niños no son debidamente atendidos, en manos de profesionales conscientes, pueden tener muchas dificultades para adaptarse a este mundo, dado el grado de sensibilidad extrema que experimentan. En la década de los 70, miles de seres encarnaron en la tierra con un grado de evolución mayor, estos niños son los conocidos niños Índigo, por el color azul que predomina en su aura o campo electromagnético.

Para muchos de ellos la escuela ha sido un martirio y muchos han soportado altos niveles de sufrimiento, son niños artistas, niños despiertos que quieren saber, que dicen lo que piensan y sienten y no toleran la mentira y el engaño.

Vivir la paternidad en consciencia ya no es un asunto únicamente concerniente a la mujer, sino una aventura que requiere de nuestra total entrega y consciencia para crear los núcleos de familia equilibrados, donde el hombre y la mujer colaboren por el bien de todos los miembros.

Surá Lillo

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