LA DEPRESIÓN Y LA ANSIEDAD: “UN TRISTE MAL COMÚN”

Una reflexión desde la Psicosomática clínica sobre la depresión y las alteraciones del ánimo y comportamiento”

Ya lo vaticinaron muchos Psiquiatras a finales de los años 80, cuando se hacía previsión de cuales serían las enfermedades mentales más comunes en el siglo XXI, la depresión y la ansiedad entre otros muchos desequilibrios estarían en las primeras posiciones de la lista.

Lejos de ser pesimista mi reflexión pretende ser un soplo de aire fresco para las personas que padecen o han padecido depresión y / ansiedad.

Según la RAE, Depresión; es el sentimiento de vacío interno.

Cuando una persona esta deprimida experimenta un ausencia de placer por la vida, desconecta del placer, su percepción de la realidad se configura en una perdida de sentido.

Relato de un depresivo:

A veces eres capaz de llevar una vida normal, vas al trabajo, recoges a tus hijos haces las tareas…pero dentro de ti sientes un vacío, un penar, un algo que falta. Nada te ilusiona, vives por inercia. Has perdido el interés por la vida, incluso por ti mismo. Buscas formas de salir de lo que sientes, te desconectas. Tu lugar preferido es el sofá con una caja de donuts….”

Existen dos tipos de depresión; la depresión “Exógena” y la “Endógena”.

La depresión Exógena o anímica esta causada por un factor externo: duelo familiar, perdida del trabajo, ruptura de pareja entre otros.

Muchas personas han pasado por acontecimientos duros en su vida, perder un ser querido muy cercano, la ruptura de un matrimonio…pero también puede provocarlas cualquier situación traumática importante, abusos, violaciones, o violencia de genero por ejemplo, todas estas situaciones generan un sentimiento de perdida, de derrota, de perdida de referentes y en muchos casos generan un estado depresivo temporal.

Estos golpes de la vida, son situaciones difíciles a las que nos enfrentamos y nos guste o no debemos aprender a superarlos.

Los estados de dolor reprimidos, bien sea una perdida de un ser querido, ruptura, etc..generan un estado, donde las emociones comprimidas, reprimidas, pueden generar una desazón interna permanente, una ansiedad o estado anímico bajo.

Las depresiones Exógenas son pasajeras, solo necesitamos un buen acompañamiento terapéutico para transitar los diversos procesos de duelo.

Existe otro tipo de depresión por desgracia también muy común, la depresión “Endógena”, ésta es de origen genético, hereditario, no necesita una causa adversa.

Las consecuencias de esta depresión, la endógena; es el desequilibrio de ciertos neurotransmisores como la serotonina.

La serotonina es la hormona que se encarga de regular ciertas funciones cerebrales, es un agente químico que sintetiza el cerebro que transmite señales a las células nerviosas, regula los ciclos de sueño, el control del estrés el apetito o la temperatura corporal.

La serotonina es un agente químico vinculado al estado de ánimo en concreto a la sensación o sentimiento de felicidad, tranquilidad y paciencia, funciona como un reloj interno de nuestro cuerpo, desempeña un papel determinante en el sistema nervioso central (SNC), regula el deseo sexual, la saciedad y diversas hormonas como la melatonina que es la hormona que se encarga de regular el sueño, también la serotonina interviene en otros neurotransmisores.

Cuando estamos deprimidos nivel hormonal se produce un déficit de serotonina, esto lleva a una falta de libido, falta de alegría, desgana, apatía. La serotonina es un neurotransmisor que regula funciones vitales muy importantes para un funcionamiento psicológico normal.

Hay distintos niveles de depresiones endogenas, las que no me impiden llevar una “vida semi-normal” y las depresiones más severas a veces imposibilitan a la persona las levantarse por las mañanas.

Los síntomas de la depresión Endogena son; la tristeza; la apatía; cansancio; insomnio, dolor de cabeza y dolor de estómago. La persona depresiva se siente incomprendido, culpable, se siente solo aunque esté acompañado, no tiene interés por nada “todo le da igual”. Para las familias que conviven con una persona deprimida la situación les causa una gran impotencia.

EL ORIGEN DE LAS DEPRESIONES ENDOGENAS

Los mecanismos de la psique que se activan para que sintamos ese vacío interno o tristeza pueden tener su origen en diferentes áreas del desarrollo de la programación psíquica como son la etapa uterina más conocido como el proyecto sentido gestacional así como las “memorias transgeneracionales”.

Muchos duelos bloqueados transgeracionales están detrás de las depresiones “endogenas”, éstas son depresiones desde siempre, se manifiestan como un animo soterrado que debilita nuestra ilusión por la vida, pero al estar estructurados en nuestra personalidad podemos dimensionarnos como personas de carácter triste o taciturno.

El estudio y trabajo del árbol genealógico puede ayudar a mejorar a la persona que sufre este tipo de depresión.

A veces si saberlo nuestra psique carga con experiencias traumáticas que han sucedido en nuestro clan, estamos afectados por la historia del clan hasta 4 generaciones, el dolor psíquico del clan deja una impronta genética, una información de la cual yo puedo ser el portador de la misma y al igual que heredo rasgos físicos, virtudes y talentos, también puedo heredar una depresión endógena.

Tanto si pasas por una fase de duelo en tu vida como si vives por el lado triste de la vida es conveniente pedir ayuda a un buen profesional para poder bajar los niveles de estrés y recuperar un modo de vida más funcional.

LAS EMOCIONES & LA DEPRESIÓN

Es muy saludable para nuestra salud no albergar sentimientos o emociones negativas reprimidas ya que debilitan nuestro sistema inmune y sistema hormonal, esto hace que seamos más propensos a enfermar.

Las emociones no son ni buenas ni malas, nadie se muere por llorar, llorar es uno de los mayores regalos que le puedes dar a tu cuerpo, porque cuando reprimes lo que sientes generas tensión interna, y esto te debilita. Identificar lo que sentimos de verdad y dejarlo marchar es un ejercicio muy sencillo.

Huir de lo que sentimos es una de las causas de muchas depresiones u otras etiquetas psiquiátricas.

El Psiquiatra David R. Hawkins en su libro “Dejar ir”, nos habla del beneficio que tiene el perdón para la salud y la acción de dejar ir las emociones negativas reprimidas.

La depresión como otras alteraciones de la mente tienen muy mala fama, la sociedad niega y se avergüenza de la enfermedad mental, el miedo a la locura es uno de los miedos mas ocultos y comunes que sentimos los seres humanos.

La depresión es una patología de la mente, como cualquier otra.

Cuando padecemos un malestar existencial o tenemos un problema de comportamiento lo primero que debemos reconocer que tenemos un problema, una dificultad en cualquier área de nuestra vida.
El depresivo huye de lo que siente, tiene miedo a sentir, se desconecta.

En la cultura en la que vivimos está mal visto sentir, expresar las emociones negativas, como la tristeza, la ira o la rabia, así que aprendemos a reprimirlas para poder ser aceptados por el resto.

Para tener una buena higiene mental es fundamental tener una buena salud emocional, el reconocimiento y gestión de nuestras emociones es un paso básico para poder alcanzar un mayor equilibrio emocional y por lo tanto mental. Comunica lo que sientes, habla, expresa, todos los psiquiatras están de acuerdo en que hablar es bueno para la salud, comunicar, expresarnos por medio de la palabra. Si no podemos o no nos vemos capacitados para exteriorizar lo que sentimos o nos aflige siempre se puede pedir ayuda a un buen profesional.

La alimentación puede ayudarnos a regular nuestros estados de animo, alimentarnos de forma saludable puede ayudarnos a recuperar nuestro balance interno; alimentos ricos en triptófano como son el pescado, huevos, cereales, legumbres, semillas y frutos secos, aceite de onagra, pipas de girasol, berros, garbanzos, sésamo, judías negras, espinacas, semillas de calabaza y espárragos.

Alimentos ricos en ácidos grasos esenciales, estos son muy importantes para la formación de hormonas y el buen funcionamiento de nuestras neuronas y las transmisiones químicas, éstos nos ayudan a mantener un equilibrio mental evitando o mejorando estados depresivos.

Realizar ejercicio de forma regular también puede ayudar a prevenir y mejorar estos estados de abatimiento, si no sales del sofá y no te ves con fuerzas pide ayuda.

Cuando estamos deprimidos tenemos una ventaja, podemos mirar hacia dentro, crecer, evolucionar.

Mantén la calma, No estás deprimido, estás despistado.

Surá Lillo

Coach en Psicosomática Clínica & Humanista (FPCH)

Máster en Terapia de Obsidiana (SITO)

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