LA ENFERMEDAD MENTAL: EL DOLOR DEL ALMA.

Una reflexión desde la Psicosomática Clínica de la enfermedad mental.

“Vivimos en una sociedad potencialmente enferma” S.L

“La ENFERMEDAD o EL TRASTORNO MENTAL es una alteración de tipo emocional, cognitivo y/o comportamiento, en que quedan afectados procesos psicológicos básicos como son la emoción, la motivación, la cognición, la conciencia, la conducta, la percepción, la sensación, el aprendizaje, el lenguaje, etc.”

El enfermo mental es un ser humano que sufre, que lleva una pesada carga interna difícil de manejar, da igual la definición que queramos darle, sea ansiedad, depresión, , adicciones…..debajo de esos síntomas hay emociones atrapadas, la enfermedad mental es una respuesta fisiológica a los programas heredados, recibidos y vividos.

Si entendemos al individuo como parte de un todo, como parte de un sistema, su sistema familiar, es desde esa perceptiva, que podemos abordar la enfermedad de la mente, la Psicogenealogía nos habla de la herencia genética familiar en forma de programaciones inconscientes.

El enfermo “sufriente” sería a nivel simbólico lo que ya narramos en otra publicación lo que es el “Niño basura”.

Todo sistema familiar guarda cargas de dolor en forma de duelos bloqueados, los silencios, los no dichos, los secretos, lo innombrable…en todas las familias “cuecen habas”. Las situaciones dramáticas, traumáticas que vive el clan, ya sean muertes injustificadas, abortos, mortinatos, suicidios….y un largo y desagradable etc., “el niño basura o sufriente” es el encargado a nivel inconsciente de cargar toda esa impronta de dolor emocional reprimido.

Toda la energía Psíquica del clan queda almacenada en la memoria conjunta, y a modo de semillas, derrama sus programas sobre sus descendientes, por ejemplo un padre abogado= un hijo abogado; un padre alcohólico= un hijo alcohólico.

Centrándonos en la enfermedad de la mente es importante mirar a la persona dentro del conjunto familiar, es muy común ver casos en los que la persona carga dramas enormes, cosa que se puede apreciar en el estudio de su árbol genealógico e historia familiar.

Pongamos un ejemplo: Señora MP, tiene 66 años, sufría cuando me solicitó ayuda, problemas para relacionarse con los hombres, falta de lugar, necesidad de reconocimiento, bajones intermitentes de tristeza, falta de merecimiento….vergüenza de enamorarse…durante toda su vida.

Analizando su árbol vimos que algunas ancestras habían sufrido situaciones muy fuertes con relación a los embarazos y las relaciones con los hombres, su abuela quedo embarazada de un hombre sin estar casada, el padre de su abuela, su bisabuelo mató de dos tiros a el padre del bebé. La Madre de Señora MP fue la hija resultante de aquel incidente.

Cuando su madre estaba embarazada de ella (MP) sintió mucho miedo, vergüenza y rechazo de su embarazo, a pesar de estar casada, su comportamiento respondía a la vergüenza y humillación que vivió su madre teniendo un hijo fuera de matrimonio.

Señora MP asegura que cuando ella estaba embarazada también experimento mucha vergüenza y las relaciones sexuales eran situaciones incomodas para ella, sencillamente no podía relajarse las vivía con mucho miedo.

Después de unas cuantas sesiones trabajando las memorias del árbol y las intrauterinas pudimos descifrar todo el mapa de programas inconscientes que han marcado su vida.

Hoy por hoy la Señora MP disfruta de más tranquilidad en su vida, su estrés psíquico ha ido disminuyendo de forma considerable.

Lo que podemos concluir en este ejemplo es que los dramas familiares pasados nos afectan, incluso si no conocemos a nuestros antepasados. Nos afectan hasta 4 generaciones, hasta mis bisabuelos, por ello es importante conocer nuestra historia familiar.

Si en nuestra familia hay alguna persona con algún desequilibrio mental no debemos aislar a esa persona, su patología nos está hablando del clan, él es solo el portador de ciertas cargas, cosas irresueltas. Os podre otro ejemplo, la señora MM, acusaba una tristeza permanente, desde siempre, con un síntoma tan vago tuvimos que hacer un trabajo profundo de investigación, finalmente una tarde encontramos en una sesión un secreto bien guardado en la familia, ella era yaciente de un bisabuelo, este hombre se ahorcó pero su suicidio fue ocultado. Cuando eres yaciente de un ancestro es como si te pasara el testigo de sus dramas, la señora MM tras esta sesión comenzó a sentir cada vez menos tristeza, fue para ella como si descubrir la verdad, la liberó y rebajo mucho sus niveles de estrés.

Debemos dejar de estigmatizar la enfermedad mental, el dolor del alma, el sufrimiento no son aspectos de los que debamos avergonzarnos y todos somos vulnerables a padecer dolor y sufrimiento en la vida.

La enfermedad sea de la índole que sea la conforman las emociones no gestionadas, reprimidas. Reprimir lo que sentimos, reprimir el dolor es causa de todo tipo de enfermedades. La enfermedad   de la mente es una enfermedad del alma, yo soy yo y mis circunstancias, pertenezco a un clan al cual soy fiel, la enfermedad es la manera de ser fiel al clan, de reparar el dolor no vivido.

Detrás del dolor del alma hay mucha lana que cardar, no permitirte expresar tu dolor puede generarte mucho estrés psíquico, aprendamos a gestionar nuestro propio dolor cuando lo sintamos, volveremos a estar en nuestro centro.

La enfermedad mental es la forma que elige nuestro organismo para librarnos del dolor interno que sentimos, es importante pedir ayuda por los expertos sin avergonzarse por ello, la medicación y la terapia emocional pueden ayudar mucho.

La sociedad patriarcal en la que vivimos está tan masculinizada que olvida y niega una parte muy importante que es nuestro lado femenino, en el cohabitan, las emociones, los talentos, la intuición, el instinto….cuando estamos desconectados de lo que sentimos estamos solamente en el reino de la mente, y ahí campa a sus anchas el estrés psíquico. No en vano la depresión y la ansiedad son las enfermedades más comunes y silenciosas que existen.

Las técnicas de respiración, la meditación, el deporte pueden ayudarnos a conectar con nuestros vientres, con nuestro sentir más profundo.

Si te duele el alma se valiente y da un paso al frente, tu puedes!.

Sura Lillo

Coach Psicosomática Clínica y Humanista.

Máster en Terapia de Obsidiana

www.mujerdespierta.com

 

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