La Inmunodeficiencia. Roy Litllesun

El virus del SIDA no existe como tal, lo que existe a la hora de diagnosticar es la reacción del cuerpo defendiéndose ante lo externo, cuando nos hacemos un análisis de sangre y vemos que nuestro cuerpo ha estado luchando contra influencias externas, los médicos dicen……parece que te estás defendiendo parece que tienes Sida. Pero el virus como tal no existe.
Este concepto de enfermedad está proyectado para sectores marginados de la sociedad como los Homosexuales y las prostitutas ¿porqué?.

Hay óvulos masculinos y óvulos femeninos.
Ser gay implica una cierta condición física, esa constitución física comenzó en el útero materno.
El hombre homosexual se forma energéticamente en el útero materno, la madre habitualmente estaba conectada con su intuición, comía según los antojos que iba sintiendo, hoy día la alimentación basura ha llevado a la mujer a perder su conexión interior y con la de su bebé. Al haber perdido el su propio poder y su intuición ya no se alimenta de alimentos con todos los nutrientes, ya no está conectada con los alimentos y su energía´
Hay alimentos masculinos y hay alimentos femeninos, en cuanto a la formación del feto de un futuro varón homosexual, la madre se ha alimentado básicamente con alimentos femeninos (Comida especiada, ácida, frutas, patatas, vegetales con hojas, comida cruda…..) Esto genera que el bebé varón crezca con una calidad de la sangre más débil y esa debilidad le lleva a desarrollar más su parte femenina y también su sexualidad.
Si el Sida fuera una enfermedad nos afectaría a todos por igual, no solo a las prostitutas y a los Homosexuales. Si la calidad de nuestra sangre es mala debido al consumo de comida basura, drogas, alcohol….. y si además nuestra sangre ya está debilitada de nacimiento, la propensión a tener desequilibrios físicos, mentales y emocionales aumenta.
Nuestros niveles de energía también afectan a los otros y al entorno, entendemos niveles de energía como nuestros estados de vibración, si vibramos en una frecuencia baja (baja autoestima, falta ánimo, tristeza….) tenemos el caldo de cultivo de la enfermedad o desequilibrio.
Pero no todo está perdido.
Podemos cambiar la calidad de nuestra sangre en 4 meses.
Con una alimentación Macrobiótica (basada en el grano integral, grano que contiene toda la memoria genética y los nutrientes), en contacto con la naturaleza, tomando consciencia de quién soy y de porque estoy aquí, meditando…. podemos mejorar nuestra calidad de vida y recuperar nuestra conexión con el creador ya que hemos sido creados a su imagen y semejanza y es nuestro derecho manifestar nuestra divinidad aquí en la tierra.
Una sangre sana nos conecta directamente con nuestro centro y nos conecta directamente con el creador.

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