EL MAL QUERER. La Desconexión en la Pareja

Una visión psicosomática del conflicto en la pareja.

Las relaciones de pareja son un vínculo relacional y emocional entre dos personas. Lo que caracteriza al terreno de lo afectivo es que ambos individuos crean un espacio afectivo y sexual, un compartir nuestra intimidad con el otro.

La sexualidad es la expresión del amor o atracción que se siente por el otro. Cuando una pareja tiene una buena comunión en el terreno sexual, así como un entendimiento y empatía con el otro tendríamos los requisitos necesarios para que una pareja funcione como tal.

A menudo los problemas sexuales en la pareja, como son la disfunción eréctil en el hombre, el vaginismo en la mujer, falta de apetito sexual,  entre otros,  nos están hablando de un problema de DESORDEN AMOROSO.

Los desordenes amorosos son programas heredados de nuestros ancestros que tendemos a repetir o reparar con nuestro comportamiento dentro de la pareja.

Cuando se analizan las dinámicas familiares, en muchos casos, se observa que la raíz de los desórdenes amorosos procede de sus vivencias familiares y transgeneracionales.

Se ha estudiado el vínculo que existe entre  la relación de los padres con la vida sentimental actual de estas personas. En el estudio también se analiza  el  árbol genealógico para determinar posibles influencias transgeneracionales.

En muchos casos las imágenes grabadas en el inconsciente del niño, desde su PSG (estado gestacional)  hasta la madurez sexual, determinan los patrones de comportamiento en el terreno afectivo.

Un gran porcentaje de individuos, procedentes de familias donde los padres han sido desgraciados o han  sufrido una mala convivencia, hijos de padres divorciados, separados  o víctimas de violencia doméstica, manifestaba  no haber tenido suerte en el amor y  muchos de ellos habían fracasado en sus matrimonios.

La apatía sexual o falta de libido se presenta en el seno de muchas parejas como consecuencia de incestos simbólicos, más o menos activos.  Las parejas que la sufren simplemente ven en el otro a un familiar, una relación filial, cómoda, desprovista de vida sexual.

Cuando elegimos a nuestra pareja, generalmente son los olores, las sensaciones, la piel, los rasgos unitarios que conectan con nuestro patrón adquirido; nuestro inconsciente reconoce lo vivido y, si nadie le dice lo contrario, lo reproduce fielmente.

Detrás del temor a la relación sexual  que experimentan  muchas personas  puede estar el haber sufrido algún trauma de violencia sexual en la infancia o adolescencia. En algunos casos son individuos que pertenecen a un clan donde se han producido este tipo de situaciones. Muchas veces estas se daban en el seno familiar, por tanto  eran silenciadas y vividas en secreto. En general los temas tórridos del clan son secretos bien guardados.

EL secreto desde el punto de vista Transgeneracional, nos trae información codificada, no expresada, no dicha, no reconocida, que implosiona en algún miembro futuro del clan en forma de algún desorden del comportamiento o similar. La sombra en la familia, aquellos aspectos ocultos, secretos, que el clan no ha liberado pueden ser  la respuesta a muchos conflictos en el terreno psico-afectivo de la persona.

Conocer de dónde vengo me permite entender mejor cómo soy y cómo  me relaciono con el otro.

Sura Lillo

Coach en Psicosomática Clínica & Terapia de Obsidiana.

www.mujerdespierta.com

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