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Me he percatado que durante el tránsito de la Luna Llena y la Nueva, la actividad onírica se incrementa en mi persona, suelo recordar con mucha frecuencia los sueños que tengo, más particularmente los que se suceden en el ciclo mencionado.
Ya antes me había visto en el sitio en el que se desarrolla el tema, el cual está compuesto de muchos otros, es Guanajuato, es Puerto Rico, es Querétaro, más finalmente es totalmente diferente.
El ambiente es festivo, cientos de grupos de tradición se encuentran reunidos, con gran disfrute los observo y circulo por entre ellos. Al llegar a uno de las culturas de nuestros hermanos del norte de América, me llaman, se dirigen a mi persona diciendo que me ofrecen compartirme, mostrarme su cultura, su tradición, su rito, a lo que yo respondo que me honra esa oferta.
Acto seguido me veo vestida con un atuendo blanco, falda debajo de la rodilla y blusa fajada. Colocan tres objetos hermosos en mi persona: unas botas de piel de búfalo blanco, un cinturón de piel de oso y un pectoral de huesos de águila. Me comunican que debo traer puesto todo ello durante todo un día, más que puedo circular por donde guste.
Me siento sumamente cómoda con todo, camino por entre los grupos de otras culturas, hay murmullos ¿Por qué a ella la han elegido…? más no me afecta en absoluto, estoy en mi punto de equilibrio.
Ve mucha gente desconocida, alguno que otro conocido, que incluso me pide recordar la fecha 25 de octubre del 2010.
Concluye el día, al amanecer me hago presente al grupo que me entregó los objetos, procedía a devolverlos cuando me indican: uno de ello es tuyo, te pertenece, decide cual, sin titubear escojo las botas de búfalo blanco, las cuales las percibo suaves y a la vez fuertes, flexibles más a la vez firmes y por supuesto hermosas y cómodas.
De pronto me veo danzando en la loma de Sangremal, de la ciudad de Santiago de Querétaro, portando un vestido que he iniciado a bordar el 8 de enero, lucia hermoso ya con el bordado completo, más portaba las botas, las cuales no desentonaban con el atuendo que usamos los Concheros, por el contrario armoniza perfecto.
Se borra la imagen, me veo viajando en auto con mi dualidad y nos acompaña mi perrita xoloitzcuintle. A lo lejos veo la imponente Peña de Bernal, más también con un paisaje nunca antes visto, estaba al centro de dos grandes montañas que semejan los “cuernos de la luna”, observamos con detalle la Peña y la citlali baja del auto a cavar un hoyo, con rapidez extraordinaria se mete ahí y da a luz tres cachorritos, uno bermejo, otro negro y uno blanco, pelones como ella, mas la piel la tenían con marcas de jaguar. Deseo en ese momento que una veterinaria la revise y acto seguido aparece junto una clínica, amablemente sale la doctora, la revisa a ella y a sus tres cachorros y todo está perfecto.
La doctora me comenta: “no se preocupe, ella instintivamente sabe qué hacer y se lo ha demostrado”.
En eso despierto, hay un cambio de conciencia. Analizo el sueño y me digo: si en esta atención se me hubieran preguntando que objeto escoger, hubiera sido el cinturón de oso. Más al evocar las botas, vuelvo a confirmar que hice la elección correcta.
Me levanto, tomo casualmente un libro para guardar temporalmente un texto sobre lo femenino, una de mis conferencias, resulta que el libro es “Mujeres que corren con los lobos”, la página en cuestión es la 385, cuyo título es: El Oso Espiritual.
Me percaté al instante de varias sincronicidades, incluso que el día anterior todo se asociaba al 3, el entorno cambio tres veces de clima, el paisaje lucia asociado con tres franjas distintas de color y finalmente ayer un colibrí insistía en pararse frente a mí, permitiendo ser fotografiado tres veces.
Las sincronías, la Luna Llena, el sueño, el ensueño, las festividades de la Diosa, la Candelaria, el Colibrí, de verdad que celebro todo lo que la vida representa en el sentido más amplio de la palabra, pues el soñar es otra forma de vivir, la vida es un sueño.
Con Amor Inphinito: Lolita Vargas Malinalticitl |