Testimonios

Testimonios a propósito de la Terapia de  Obsidiana & Psicosomatica Clínica

Mi nombre es Claudia Sánchez y conocí a Surá Lillo, por medio del que fue mi Tutor y Mentor en mis clases de Coaching. Ha habido en realidad un antes y un después desde que inicié el tratamiento con ella; un verdadero despertar. He tomado consciencia de muchas cosas en vida, contacto con una de las personas más importantes y tal vez la más olvidada de todas: yo misma y mi niña interior. Surá me ha acompañado de la mano de una forma cariñosa, a un mundo donde tenía mucho miedo de entrar y ha sido o mejor dicho está siendo un verdadero placer descubrir tantas y tantas maravillas y todo ese potencial que llevo dentro. Otra de las cosas que me ha encantado de esta aventura, es el sentirme acompañada, empoderada, y querida. Las sesiones las hemos hecho todas por skype y no he sentido ningún tipo de diferencia entre ninguna de las que había estado acostumbrada a hacer de forma presencial, salvo por un pequeño detalle: me han faltado sus tiernos abrazos y besos de despedida! Como coach es primordial para mí sanarme y conocerme a mí misma, para poder ayudar a otros a recorrer su propio camino y Surá me está enseñando como hacerlo. Me encanta trabajar con ella por su cercanía y su metodología de trabajo. La recomiendo ampliamente y si tenéis alguna pregunta, no dudéis en contactar conmigo!

mujerlifecoaching@gmail.com

manuelManuel Márques Robles “Mi encuentro con Surá Lillo tuvo lugar en un momento de profunda crisis personal, que ha marcado un antes y un después en mi vida; lo recuerdo como un punto de no retorno con dos únicos destinos: Ser vencido por mi propia Sombra, o renacer de mis cenizas para vivir una nueva vida llena de oportunidades. Con su empatía, inteligencia y una firme determinación de acompañarme hasta el final del camino, Surá, de la mano de la sabia y poderosa Obsidiana, marcó la diferencia necesaria para poder superar mi dolor y triunfar sobre mis limitaciones. Trabajamos presencialmente y también “on line”.

Gracias de todo corazón, Manuel Marques. Coach, Formador y escritor.

Testimonio de Aintzinie.

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Mi nombre es Aintzinie S. P, empecé esta terapia con obsidiana, para curar mis dolores menstruales, y me encontré con un proceso que reflejó mis miedos, mis dudas y ciertos traumas que gracias a la obsidiana, y a la ayuda de Sura Lillo, y mi esfuerzo he conseguido superarlos. Me he sentido muy bien conmigo misma, es un proceso que me ha ayudado a reafirmar mi autoestima y quererme como mujer.

aintzine2002@yahoo.es

Testimonio de Gloria María Bernal Morales (gloriabernalm@gmail.com)

Y desperté..

Que fácil es hablar y que difícil es escribir y que todo mi ser quede al descubierto para que cualquiera conozca cosas que hasta ahora eran secretas hasta para mí.

Llevaba tanto tiempo con la sensación de sentirme perdida, sin rumbo, en  sin conocer a la mujer que lleva mi cuerpo y que ha ratos soy yo. ¿Qué me ha pasado? ¿Dónde ha ido la mujer con la que soñé convertirme? Examino mi vida….estoy casada , por la iglesia, tengo dos hijos sanos y preciosos, tengo un trabajo que no me disgusta del todo, vivo en una gran ciudad porque quiero vivir aquí, tengo una buena casa…..en fin según los cánones de nuestra sociedad he sido buena y he hecho todo lo que debía y como debía, sin embargo …me siento tan triste y vacía que examinar mi vida y ver todo lo bueno que me rodea, lejos de hacerme sentir bien me hace sentir peor ya que no encuentro la excusa o el motivo de mi tristeza y desilusión.

En este devenir de pensamientos “oscuros” iba dejando el tiempo pasar con la esperanza de que igual que esta tristeza vino sin avisar , se fuera un día sin avisar también. Poco a poco me iba convirtiendo en una especie de Zombi y cada vez, iba bloqueando sin querer, mis emociones por miedo a que en vez de reportarme cosas agradables alimentara más mi tristeza. Un día me invitaron unas amigas a pasar un “finde de chicas” y me pareció ver una tabla de salvación en esa invitación. Hacía varios años que no veía a una de ellas y tenia muchas ganas de verla ya que además de ser muy buena amiga era mi prima. Cuando la ví me impresiono, estaba distinta, irradiaba una luz, una paz y una felicidad que automáticamente una voz en mi interior grito- “YO QUIERO ESO”- y le pregunte que había hecho y su repuesta fue : Surá y la obsidiana. Yo abrí los ojos como el icono del whatsapp y le pedí que ampliara información , me hablo de la terapia que hacía con Surá y por suerte para mi me dijo que vivía en Madrid (como yo) y me paso su tf.

Me sorprendí a mi misma un par de meses después, y falta de unos días de cumplir mis 40 años pidiendo cita con Surá.

Allí me plante sin saber muy bien como empezar a explicarle lo mal que me sentía sin tener un motivo tangible.

Me pidió que elaborara mi árbol genealógico (por suerte tenia la mitad hecha gracias a mi prima) y ahí me puse a hacer preguntas y a “remover” el árbol.

Aquí empezó mi periplo por mis rincones oscuros, los míos y los heredados.

Yo que siempre había creído que me parecía a la familia paterna, ja! Si físicamente puedo parecerme a papá, pero mi madre al ponerme el nombre de la suya y poner durante mi gestación sus anhelos en mí, me dejo una herencia inesperada.

Gracias a Surá, a la obsidiana y no tener reparos a la hora de escarbar en mi tristeza descubrimos toda una serie de abusos sexuales, de incestos, de carencias emocionales y materiales, de culpa , celos y envidias, de ira, rabia…durante generaciones.

Y empiezo a identificar emociones y sensaciones que no sabia de donde venían y es que no eran vivencias mías. Era como estar viendo una película “basada en hechos reales” pero que me afectaba mas de la cuenta. Así que pongo mi plena confianza en la terapia y cumplo a pies juntillas todas las indicaciones de Surá (por mas que mi impaciencia  quiera imponerse) Uso las geometrías, anoto mis sueños, escribo cartas…..y lloro esta vez sabiendo porque, cada vez por cosas distintas porque si que tenia motivos para llorar. Y vamos quitando capas a la cebolla que tenia por corazón para ir sacando a la mujer que tenia enterradita. Y una vez expuesta y sin la armadura que tantos años me ha costado construir para poder sobrevivir, empiezo a conocerme y a tratar de escuchar a esta voz mía. Descubrimos para mi sorpresa que tengo una intuición o sensibilidad muy fina y que me atrae de una forma muy especial todo lo esotérico y en este mundo encuentro un aliciente, una ilusión que da sentido a una parte de mi.

Tras un año y medio de terapia en una sesión tanto Surá como yo sentimos que nuestro trabajo juntas había terminado y que la mujer en la que me convertiré acaba de despertar pero todavía tiene un largo camino por delante, pero ya se a donde quiero ir y además ya no estoy sola Surá esta conmigo